La Magia de Capilla Del Monte.
Hoy me preguntaba… Qué es lo que me hace tan feliz de vivir en este lugar? Porqué es tan mágica Capilla? Serán sus Cielos… serán sus Cerros… será la pureza del aire, será la manera en que las nubes juegan a ser hologramas de otros seres formando universos en mis ojos… serán los atardeceres que regalan paletas de interminables colores… serán sus cuarzos… será esa mística que la envuelve, sus leyendas y sus realidades intangibles?… esas cosas que se perciben apenas uno llega a este lugar… Será lo que vibra bajo la pachamama llamando la atención de nuestra guía interna… será que uno tiene la certeza de que cada día va a deparar una aventura… sí, es todo eso. Pero hay algo más y de lo que quizás hoy tomé conciencia.
En este pueblo, mágico… extraño… privilegiado por la naturaleza… sagrado… bendecido por el universo, que extiende ese manto a cada uno de los seres que lo transitan… En este lugar las personas pueden brillar… porque se valoran sus dones verdaderos. Eso que las hace únicas e irrepetibles… eso que en las ciudades pasa desapercibido, que en la vida rutinaria y convencional en donde el tiempo no es arte sino dinero, nadie se detiene a observar ni percibir. El sello de Dios que cada ser trae en su alma. Sus dones, sus capacidades, sus vibraciones… Aquello que trae para compartir con el mundo, aquello que después de todo lo trajo a esta vida, a este plano, a esta existencia aquí y ahora en el planeta tierra.
Me di cuenta de que aquí se valora eso… lo que cada uno sabe hacer, o lo que cada uno vino a hacer. Sea su paciencia, su creatividad, su fluidez, su manera de hablar o transmitir, su manera de mirar… su oficio… su arte, su danza o su poesía, como cualidades del alma que todos traemos. Aquello que uno ama hacer y por lo que daría la vida. En este lugar es lo que se ve de las personas. No sus ropas… no sus bienes… no sus ingresos mensuales o su capacidad de éxito tal como lo mal entendemos por lo general, sino las virtudes de su alma. Y eso es como vislumbrar la nueva tierra, una nueva humanidad.
Aquí cualquier cosa que hallas sido capaz de crear con tus manos o tu ingenio o tu amor… es celebrada, admirada, bendecida y apreciada. Esa es la magia de Capilla… y si bien sus habitantes y sus visitantes son de lo más diversos en culturas, historias, modos de vida, y creencias… y hay de todo como en todas partes del mundo, prevalece esta sensación de familia, de hermandad… de que los ángeles miran cuando estás con vos mismo, cuando pedís al cielo un deseo, cuando hablas con el corazón a otros… cuando inmerso en tu paz sos capaz de dejarte llevar por las señales divinas y navegar en las profundidades de tu propia luz, aquello que te fue regalado por el universo que te hace chispa divina y te convierte en el Dios de tu propio camino, en Buda.
Con dificultades y todo… con procesos que a veces pensamos que no vamos a trascender, con lágrimas de crecimiento, con esos días que se nos presentan difíciles… con todo eso, me pasa que miro al cielo y me encuentro con el apu Uritorco… siento este suelo bajo mis pies y esta dicha en el corazón, y no puedo más que dar gracias… me siento tan bendecida por poder vivir en este lugar, y sentir a cada paso la mano de cada uno de mis guías, sentir que todo puede ser creado y que todo depende de mi conciencia… de no olvidar el Dios en mí, de no olvidar que nacimos para ser felices. Gracias Capilla por ser en este aquí y ahora mi lugar en el mundo. Mi hogar, mi escuela, mi abrigo, mi calma… mi punto de partida. Mi conexión con el universo todo y sobre todo con mi alma.
Bendecidos sean cada uno de los seres que pasen por este lugar de conciencia, que queda más allá de una coordenada geográfica, bendecidos sean ayer hoy y siempre.
Tatiana
12 de Julio de 2011.
Arte-galactico@hotmail.com


